La tecnología y el diseño están presentes en muchos campos de nuestra sociedad y también lo están en el sector de la salud capilar. Vamos a conocer más a continuación sobre este interesante tema.
Algo más que pelo…
Hay situaciones que se producen más de lo que creemos. A mí me ocurrió un día: estaba mirándome en el espejo y vi que estaba perdiendo pelo, como si el tiempo hubiera tomado la decisión de rediseñar la silueta de la cara sin pedir permiso. Hablamos de que el pelo es también, por así decirlo, tu firma visual.
Como nos confirman los profesionales de la clínica Kalón de Sevilla, lo cierto es que el trasplante capilar no es ya aquella operación de la década de los 90 en la que los resultados dejaban mucho que desear. Hoy es un trabajo en el que colaboran robots, inteligencia artificial, bisturís inteligentes y escáneres 3D que, dependiendo de los casos, pueden llegar a crear coronillas naturales. Todo esto vale para que sepamos que el trasplante capilar es una demostración ideal de cómo la tecnología es capaz de rehacer algo que es tan humano como el cabello.
El cabello tiene más importancia de lo que pensamos, puesto que define proporciones faciales, añade volumen, crea sombras y texturas que terminan por dar profundidad a tu rostro. Cuando se cae, no solamente se nota la falta de mechones. Aquí podemos hablar de la alopecia común, que es la que ataca a la frente y la coronilla por genética y hormonas, la cual no entiende ni de edad ni de profesión. Ahora hay soluciones que pueden ayudar a solucionar esto de manera eficaz. Merece la pena ser conscientes de las posibilidades que hay en la actualidad para realizar los trasplantes capilares.
La precisión es la protagonista
Si echamos la vista atrás de los trasplantes, solían verse hileras de pelos tiesos. Esto era FUT: era sacar una tira de cuero cabelludo de la nuca; se cosía y redistribuía. Había dolores, cicatrices lineales y el look resultante era de todo menos natural. Actualmente, la técnica que triunfa se llama FUE y en ella se extraen uno a uno los folículos de la zona donante que se encuentran en la nuca y en los laterales, para luego ser implantados donde faltan. Eso sí, la entrada en juego de los robots es lo que ha marcado la diferencia.
El ARTAS iX funciona como un cirujano con ojos de halcón. Básicamente, lo que hace es escanear la cabeza mediante cámaras 3D, identificar los folículos perfectos y extraer mediante brazos mecánicos. A nivel de diseño es puro ingenio, puesto que estamos ante un software que aprende un sinfín de operaciones para poder ajustar ángulos y profundidad en tiempo real. En nuestro país, las clínicas punteras lo utilizan para sesiones extensas en las que se mueven miles de injertos.
Debemos hablar también del DBST; algunas clínicas utilizan sistemas de implantación asistida por presión o aire sin que sea necesario realizar cortes previos. Lo bueno que tienen es que la recuperación es relativamente rápida. El diseño de las boquillas es fundamental, ya que las microcánulas respetan los tejidos, de tal forma que dejan canales invisibles que cicatrizan por sí solos.
El diseño digital permite ver tu pelo en realidad virtual antes de la intervención
Lo bueno es que ahora, antes de que se realice la cirugía, te pasan un escáner láser que lo que hace es mapear el cuero cabelludo como si de un modelo CAD se tratase. Aquí, un software lo que hace es generar un avatar 3D de gran realismo en el que se ve la dirección natural de los pelos, su densidad y cómo quedará su flujo. Solo te pones gafas de realidad virtual y pruebas las opciones existentes.
Las aplicaciones para dispositivos móviles hacen ya prototipos. Solo tienes que subir una selfie en la que la IA simula el crecimiento cada mes. Estamos ante un diseño paramétrico puro, en el que se cambian las variables y se puede ver el render. Existen clínicas quirúrgicas que integran todo esto con impresoras 3D, donde hay plantillas que marcan de forma exacta hacia dónde va cada injerto.
La biotecnología y su papel actual
Ahora no hay límites con los folículos donantes. Algunas empresas y centros de investigación están experimentando con técnicas de cultivo celular y bioingeniería capilar, aunque muchas de estas tecnologías todavía se encuentran en fases experimentales. En los primeros ensayos humanos se muestran pelos que crecen solos y no hay rechazo, ya que son tuyos al 100%. Otro de los avances que merece la pena mencionar son las inyecciones de plasma enriquecido con plaquetas de la propia sangre del paciente. Estamos hablando de unas novedades que parecen ciencia ficción, pero de las que podemos obtener grandes beneficios y seguro que en algunas de ellas vamos a poder beneficiarnos los seres humanos en un futuro más o menos cercano.
Las herramientas de diseño industrial que han cambiado el juego
Ahora los instrumentos son joyas auténticas de la microingeniería. Hablamos de unas agujas de titanio que tienen canales espirales que lo que hacen es guiar el folículo sin romperlo. Existen ahora robots de implantación con joysticks ergonómicos, en los que el cirujano “pinta” la nueva densidad como si fuera Photoshop y la máquina ejecuta. El post-operatorio presenta cada vez más avances de los que se puede beneficiar el paciente. Existen gorras con luces LED que estimulan las mitocondrias foliculares y que permiten un crecimiento más rápido. El diseño se centra en el usuario; es cómodo, discreto y efectivo.
Conoce más cómo se vive la experiencia del pre al post
Primer día
Se realiza una consulta, en la que se ve al paciente, algo que puede ser de forma presencial o mediante fotos si es virtual. La IA lo que hace es analizar el patrón de pérdida que existe. Te muestran renders 3D. Se deciden los injertos que se harán y el diseño.
La intervención quirúrgica
Todo se hace mediante anestesia local; los robots se encargan de trabajar con los profesionales y puede durar entre 4 y 8 horas. Al finalizar, te vas a casa con la cabeza rapada en las zonas donantes, pero el frontal está intacto.
La post-operación
- Primera semana: vas a tener una hinchazón leve; estate tranquilo, debes hacerte un lavado suave y evitar exponerte al sol.
- Tercera semana: los primeros pelos nuevos asoman, como si fuesen los de una barba incipiente.
- Mes nueve: ya se ve el resultado final. La densidad es natural y la dirección debe ser perfecta, sin cicatrices visibles.
Los costes en España dependen mucho del caso, pero suelen estar en cifras que pueden estar en los 4.000 a 10.000 euros. Las clínicas suelen financiar las cuotas. Existen también garantías de retoque en el caso de que el resultado no fuese el deseado.
¿Qué errores de diseño pueden arruinar la intervención?
Los malos trasplantes se pueden detectar. Existen frontales que son rectos como una regla, pelos muy uniformes y direcciones poco naturales. Lo que marca la diferencia es un buen diseño, donde las curvas son suaves en las entradas, hay remolinos naturales, la densidad disminuye gradualmente (alta delante y media atrás). Un buen cirujano tiene en cuenta la armonía facial. En las mujeres hay diseños que se encargan de añadir volumen, sin que sea necesario llevar peluca. Cuando hay texturas rizadas o afro, es necesario utilizar técnicas y una planificación específicas para conseguir buenos resultados.
La ética y el realismo en la era de Instagram
No vale todo. Hay que pensar que la presión en las redes es importante. Un cirujano debe explicar de forma clara lo que se puede llegar a conseguir. Esto al final lo que explica es que dos sesiones son norma y que el pelo trasplantado no se cae, pero el resto sí puede. Cuando una clínica explica todo como es debido a sus pacientes y se nota el interés de verdad en responder a sus necesidades e ir con la verdad por delante, las personas lo agradecen.
Las redes sociales son uno de estos temas que causan mucha polémica y que no sabemos cómo se tratarán en el futuro, porque igual que son francamente positivas en algunos casos, en otros sus efectos pueden ser muy nocivos para las personas, especialmente en las que están en edades problemáticas. Lo mismo podemos decir de las personas que tienen inseguridades o complejos. Está claro que a nadie le gusta perder cabello, pero hay que tener un equilibrio y pensarse muy bien los pasos a dar y el tratamiento al que queremos someternos, haciéndolo siempre en clínicas profesionales. De no ser así, estaremos corriendo riesgos innecesarios.
Conclusiones
El trasplante capilar ahora es una mezcla de tecnología y diseño, los cuales están combinados para que se rehagan las identidades. No estamos ante cirugía, es personalización folicular. La estética cada vez es más importante y las soluciones en materia de salud capilar avanzan a pasos agigantados. Así que ya sabes, si ves que estás perdiendo pelo, solo tienes que acudir a una consulta y contarles tu caso. Las intervenciones y sus técnicas cada vez avanzan más y son más eficaces para los pacientes.
