Para mejorar la competitividad en el mercado, existe un aspecto clave y común a prácticamente todas las empresas y sectores: la logística. El crecimiento de las empresas dedicadas al transporte de la mercancía y a gestionar los aspectos logísticos de otras empresas es una realidad que suscita dudas a la hora de saber qué servicios ofrecen este tipo de empresas. Lo cierto es que contar con una empresa de transporte es una gran ayuda a la hora de optimizar recursos y mejorar el negocio, puesto que las empresas de transporte hacen mucho más que llevar la mercancía de un lado a otro.
A día de hoy, las empresas de transporte proporcionan en su mayoría una solución integral con la que se aporta valor y tranquilidad a quienes contratan sus servicios. El objetivo principal de todas ellas es que los envíos lleguen a tiempo a su destino, respetando los plazos de entrega previstos y, por supuesto, en perfectas condiciones.
Elegir una empresa adecuada es, por lo tanto, esencial a la hora de poder garantizar una entrega eficiente, minimizar los costes de la logística y evitar que se produzcan incidencias a lo largo de la cadena de suministro. No todas las empresas proporcionan el mismo nivel de servicio, por lo que resulta indispensable saber cómo funcionan y qué factores son los más relevantes que hay que considerar a la hora de contratar los servicios que ofrecen.
Son miles de productos los que se trasladan a diario de un punto a otro, no solo del país, sino del planeta. Desde los pequeños comercios hasta las más grandes corporaciones, dependen del transporte y la logística para que sus productos lleguen al cliente final o a los distribuidores y lo hagan de manera eficaz, rápida y segura.
Lo que hace una empresa de transporte
Hemos entrado en Star Cargo, una empresa de transporte nacional e internacional que proporciona todo tipo de servicios en el sector, para comprender cómo funciona este tipo de empresa. En primera línea hemos podido comprobar que una empresa de mercancías se ocupa de realizar el traslado de productos de un lugar a otro, algo que ya sabemos de antemano, aunque in situ permite observar cómo se optimizan los tiempos y los costes de manera que se pueda garantizar una entrega segura y eficiente.
Las empresas de transporte pueden operar a nivel local, nacional e internacional, utilizando un medio de transporte u otro, en función de la carga y la urgencia del envío. Siendo los medios de transporte los que citamos a continuación:
- Este tipo de logística es el más utilizado en rutas nacionales y regionales, proporcionando a los clientes opciones de carga completa o compartida.
- Marítimo o logística transitaria, ideal para los envíos internacionales y con gran volumen de carga.
- Aéreo. Sin duda, la opción más rápida cuando se trata de envíos urgentes y mercancías de alto valor.
- La alternativa eficiente y sostenible en el caso de enviar grandes cantidades de mercancía a larga distancia.
- Logística 3PL. Un servicio de transporte integral que externaliza la gestión logística a un proveedor especializado, optimizando los costes y mejorando la eficiencia de la distribución.
Teniendo en cuenta los diversos medios de transporte que se utilizan en las empresas de logística, es fácil comprender que los procesos varían tanto en función del transporte como de la empresa y del tipo de mercancía que se tiene que transportar. No obstante, los pasos generales son los siguientes:
- Se solicita el envío, especificando los detalles de la carga, como el peso, las dimensiones, el lugar de destino y los tiempos de entrega.
- Se hace una planificación logística, eligiendo la mejor ruta y el medio de transporte adecuado para garantizar la seguridad y una mayor eficiencia.
- Se procede a la carga y al traslado de la mercancía que se recoge y transporta según lo que se haya pactado entre empresa y cliente.
- Seguimiento y control, ofrecidos por muchas empresas, para que se pueda monitorear la ubicación del envío.
- Entrega de los productos en el punto de destino final, dentro del plazo estipulado.
La base de cualquier empresa de transporte es el movimiento de las mercancías por carretera, un servicio que permite que se conecten fábricas, almacenes y puntos de venta de forma directa y eficiente.
Dentro del ámbito nacional, son fundamentales la rapidez y la flexibilidad. Las empresas que cuentan con una red de transporte que cubre todo el territorio, pueden garantizar las entregas ágiles en cualquier punto del país, lo que permite que las empresas mantengan un ritmo de actividad sin tener que esperar de forma innecesaria.
En lo relativo al transporte internacional, la gestión es más especializada una vez que se cruzan las fronteras. Es necesaria una adecuada planificación de las rutas para que la distancia no se convierta en un obstáculo.
Puesto que todos los envíos no tienen el mismo volumen, las empresas de transporte se encargan de adaptarse a cada necesidad, proporcionando opciones como la carga completa o compartida, si se trata de mucha mercancía o algo más liviano.
Los servicios de logística integral 3PL son una de las mejores opciones cuando delegar la gestión de la mercancía supone que el equipo de trabajo de la empresa pueda centrarse en su negocio. Con un operador logístico integral, toda la operativa queda en sus manos y se mejora el flujo de trabajo diario. Se ocupan del almacenaje y del control de stock, del cross-docking, del picking y del packing y de la gestión de las devoluciones.
Por otro lado, las empresas de transporte, cuando se trata de un servicio internacional, se ocupan al mismo tiempo de tramitar los documentos necesarios para cruzar las fronteras sin que se produzcan incidencias, asesoran en cuestiones de aranceles, se encargan del despacho de aduanas y prestan servicios de consultoría logística, mejorando aspectos que suponen minimizar tiempo y costes.
La elección correcta
Si se quiere obtener un servicio de calidad y garantizar la eficiencia de la operativa logística, es fundamental elegir a la empresa de transporte adecuada, para lo cual es conveniente tener en cuenta unos aspectos como los que exponemos a continuación:
- Experiencia y especialización en el tipo de mercancía a transportar.
- Cobertura geográfica tanto a nivel nacional como internacional.
- Capacidad de adaptación a los diferentes volúmenes de envío.
- Trazabilidad y seguimiento de la mercancía en tiempo real.
- Optimización de los costes sin que se vea comprometida la calidad del servicio.
Estos aspectos definen la calidad del servicio que presta un proveedor de transporte de mercancías, permitiendo que se mejore la planificación, se reduzcan las posibles incidencias y se mantenga un control de los envíos.
El transporte de mercancías es uno de los sectores que, como cabe esperar, tiene mayor impacto medioambiental, siendo responsable de una gran mayoría de las emisiones de CO2 que se producen a nivel global. Con objeto de minimizar el impacto sin que se vea comprometida la eficiencia en la operativa logística, las empresas del sector tienen que adoptar una serie de estrategias que sean más sostenibles, como la optimización de las rutas y el uso de las tecnologías. Este tipo de medidas reduce la huella de carbono, mejora la eficiencia operativa y disminuye los costes, por lo que contratar los servicios de las empresas que recurren a este tipo de estrategias es una excelente opción.
Dentro de las iniciativas más eficaces, para tenerlo en cuenta a la hora de elegir empresa, destacan aquellas que incorporan en su flota vehículos eléctricos o de bajas emisiones, el uso de sistemas eficientes para la gestión de las flotas y la adopción de energías renovables en los almacenes y centros logísticos que forman parte de la empresa.
En resumen, las empresas de transporte, por lo general, trabajan a nivel nacional e internacional. Cuentan con varias opciones de transporte y son capaces de conectar los negocios a grandes distancias. Es posible realizar envíos de gran volumen y de poca mercancía, gracias al grupaje, una opción que permite que se compartan los gastos derivados del transporte entre varios clientes.
Además, proporcionan información en tiempo real sobre la ubicación y el estado del envío, con sus sistemas de seguimiento avanzados y, en el caso de mercancías pesadas o de gran tamaño y volumen, suelen contar con equipos especializados para su transporte; se ocupan de su seguridad y de obtener los permisos necesarios para que se pueda realizar el trayecto.
En el caso de transporte internacional, como ya hemos comentado, disponen de servicios de consultoría aduanera, asesoran en todo lo concerniente a la documentación necesaria y se ocupan de solicitar los permisos.
Por lo que, llegado el momento de tener que contratar los servicios de una empresa de transporte de mercancías, lo mejor es tener en cuenta todo lo expuesto en este artículo y dejar que el equipo de la empresa elegida analice las necesidades reales de transporte y la frecuencia de los envíos, para obtener un servicio totalmente personalizado y con la solución más rentable en cada caso. Consultar a varias empresas, permite contar con varias opciones y elegir la que más convenga en cada momento.
